Serie · Parte 1 de 2

El mundo se ha vuelto más arriesgado y, al mismo tiempo, está menos protegido. Debería ser la mejor noticia para el sector de la protección en toda una generación. No lo es, porque quienes ponen precio al riesgo de los demás nunca han puesto precio al suyo, y ese riesgo sin valorar determina ahora qué parte del mercado pueden atender.

El argumento en 60 segundos

  1. La necesidad de protección crece con rapidez. Se prevé que el aumento del coste médico en Singapur alcance el 16,9% en 2026, la IA está transformando el empleo y la mayor parte de la exposición a catástrofes no está asegurada.
  2. La cobertura avanza en sentido contrario. Las brechas de protección sanitaria y por fallecimiento en Asia son hoy mayores que en 2017.
  3. Las aseguradoras valoran bien el riesgo, por lo que no se trata de un problema de tarificación. La brecha está en otros dos aspectos: a qué precio se puede vender una póliza (asequibilidad) y qué forma puede adoptar (capacidad de personalización). Juntos determinan qué parte del mercado puede atender una aseguradora.
  4. Ambos dependen de factores que nunca aparecen en una tabla de tarifas: la estructura del negocio, los sistemas heredados que marcan su ritmo y el tiempo que tardan las personas en decidir. Esas tres capas fijan un umbral por debajo del cual emitir una póliza deja de ser rentable y un molde que hace que todas salgan con la misma forma. Ninguno es una ley del seguro. Ambos proceden del diseño del motor que crea y gestiona las pólizas.
  5. Nada de esto se mide. El sector pone precio a todos los riesgos que vende y no dispone de una cifra estándar para su propio coste de servicio, su plazo de lanzamiento o su coste de demora: los tres números que deciden quién recibe protección.

Dos cartas

Este año llegaron dos cartas a los hogares de Singapur.

Primera carta · de un empleador

«Reestructuración. El puesto se ha rediseñado. Gracias por sus servicios».

En el primer trimestre de 2026 se despidió a 3.830 trabajadores en Singapur y aproximadamente 1 de cada 16 empresas (6,2%) declaró recortes de plantilla o contratación relacionados con la IA.1
Segunda carta · de una aseguradora

«Su prima va a subir. Y su cobertura va a cambiar».

Desde el 1 de abril, las nuevas coberturas complementarias de Integrated Shield Plan ya no pueden cubrir la franquicia y el límite anual de copago se ha duplicado hasta un mínimo de S$6.000.2

El mismo hogar, el mismo año. Los ingresos se volvieron menos seguros mientras la protección se encarecía y se reducía: en el mismo buzón, con apenas semanas de diferencia.

Si trabaja en seguros, usted escribió la segunda carta. La primera explica precisamente por qué la segunda se recibe como se recibe. El resto de este artículo trata de por qué ocurre y de por qué no tiene que ser así.

01Esta turbulencia sí se puede asegurar

Cada vez que el mundo se tambalea, nuestro sector habla de «incertidumbre macroeconómica» como si fuera el tiempo: algo que le sucede al negocio, en vez de algo que llega a la cartera con un código de siniestro. Estas son cinco consecuencias de las turbulencias de los últimos dos años. Cada una representa una necesidad desatendida, y la lista está lejos de ser exhaustiva.

Cómo lo llaman las noticiasLa necesidad desatendida en que se convierteEl detalle
InflaciónAumento del coste médico en Singapur: 16,9% previsto para 2026Frente al 15,5% de 2025, por encima de la media de Asia-Pacífico del 14,0% y del 10,3% mundial. Una cartera de salud cuyos pagos cuestan una sexta parte más que un año antes.3
InflaciónLos siniestros de automóvil suben un 11%, con una cifra de accidentes estableSobre S$1.280 millones en primas de automóvil; el ramo cerró 2025 con pérdidas técnicas. Los siniestros de daños materiales aumentaron un 60,5% ese mismo año.4
IA y reestructuraciónCoberturas colectivas ligadas al empleo en los sectores que más rápido adoptan la IALa adopción de IA es mayor donde se concentran los mejores planes colectivos: información y comunicaciones, 74,1%; servicios profesionales, 57,5%; servicios financieros y de seguros, 56,4%. Al rediseñar esos puestos, también desaparece la cobertura asociada.1
El trabajo cambia de formaBrecha de protección por enfermedades graves del 91% entre trabajadores de plataformasFrente al 74% de los singapurenses económicamente activos con personas a cargo. En fallecimiento, el 59% frente al 21%.5
Preocupación por el coste de la vidaAlrededor del 60% en Asia emergente tiene intención de contratar cobertura en un añoSwiss Re encuestó a más de 12.000 consumidores en doce mercados asiáticos. En Asia emergente, alrededor del 60% señaló el desempleo como su mayor preocupación; en Asia avanzada, el 45% señaló el coste de la vida.6

Cada fila refleja turbulencia, y cada una es también una línea de negocio desatendida.

Esto es lo que se pierde cuando el sector lee las noticias como ruido de fondo: la turbulencia es la demanda. El miedo a perder ingresos es protección de ingresos. El miedo a la factura es cobertura sanitaria. El miedo a que su protección se quede atrás es actualización de capitales, coberturas complementarias y una conversación que alguien debería tener con usted. Por eso las cifras deberían jugar a nuestro favor. No lo hacen.

02El paraguas se encoge cuando llueve

Todas las líneas de protección cuentan la misma historia, y no es la que cabría esperar tras años de preocupación creciente.

Línea de protecciónMedida utilizadaSin protecciónTendencia
Salud, AsiaDéficit equivalente en primas, 2024US$258.000 millonesUn 21% mayor que en 20177
Fallecimiento, AsiaDéficit equivalente en primas, 2024US$132.000 millonesUn 35% mayor que en 20177
Enfermedades graves, SingapurPorcentaje de la necesidad del hogar sin cubrir74%91% entre trabajadores de plataformas5
Catástrofes naturales, mundialExposición económica no asegurada, 2025US$424.000 millonesFrente a US$395.000 millones; el 27,3% de la exposición está protegido8
Catástrofes naturales, Asia emergentePorcentaje de exposición protegidoalrededor del 5%El más bajo de todas las regiones8

Cada fila utiliza una medida diferente. Distintas medidas, una misma dirección.

La necesidad aumentó y la cobertura disminuyó por un mecanismo concreto. Cuando falta dinero, la protección es lo primero que un hogar recorta, porque es la única compra en la que no ocurre nada visiblemente malo al dejar de pagar. Cuando los siniestros cuestan más, las aseguradoras suben precios y endurecen condiciones, de forma prudente; el resultado es menos cobertura por el mismo dinero. Los empleadores, ante una inflación médica de dos dígitos, elevan los copagos y reducen las redes. Y cuando el trabajo se vuelve informal, la cobertura colectiva no acompaña al trabajador al salir del edificio.

Cada respuesta es racional por separado. Juntas producen algo absurdo: el paraguas se hace más pequeño justo cuando empieza a llover.

Todos los riesgos de esa tabla se conocen bien y se tarifican con competencia. Queda una pregunta evidente: si la necesidad es tan grande y está tan documentada, ¿por qué el sector no vende a estas personas algo más pequeño, más personalizado y mejor adaptado a ellas?

03Lo que el cliente realmente pide

Sin la jerga del sector, todos los hogares dentro de esa brecha plantean tres preguntas sencillas. Ninguna trata de transferencia de riesgos.

Desarrollar
«¿Se adapta a mi vida y puedo pagar el precio?»

Una cobertura dimensionada para una situación real, con un precio que resista un mes difícil.

Qué lo impide: un producto nuevo es un proyecto, no una configuración. Cuando llega al mercado, el riesgo para el que se diseñó ya ha cambiado.
Distribuir
«¿Puedo contratarlo donde ya estoy, en minutos?»

Protección ofrecida cuando se necesita: dentro de la aplicación, el proceso de compra, la plataforma o a través del empleador.

Qué lo impide: una distribución medida en trimestres. Cada nuevo punto de venta es un proyecto de integración, por lo que solo los socios más grandes justifican el esfuerzo.
Administrar
«Cuando declare un siniestro, ¿me pagarán rápido?»

Atención, cambios y liquidación en días, con una respuesta que llegue antes que la ansiedad.

Qué lo impide: traspasos manuales entre muchos sistemas y poca tramitación automatizada de extremo a extremo. Cada excepción se convierte en una persona, y cada persona en una cola.

Esos tres fallos parecen independientes. Detrás hay dos capacidades que, juntas, delimitan el mercado de una aseguradora: asequibilidad, la prima mínima con la que una póliza sigue siendo rentable, y capacidad de personalización, hasta qué punto se puede adaptar un producto a la vida que tiene delante. Con un diseño adecuado, no tienen por qué ir en detrimento una de otra. La asequibilidad va primero, porque decide quién puede siquiera participar.

04El umbral: asequibilidad

Por debajo de cierta prima, una póliza no compensa. El riesgo es aceptable; la aritmética no. Cotizar, suscribir, emitir, atender, cobrar, reclamar impagos, renovar y, finalmente, pagar cuesta prácticamente lo mismo con una prima de S$900 que de S$9. El riesgo escala con el capital asegurado. El trabajo no.

Toda aseguradora opera, por tanto, con un umbral, aunque no lo haya cuantificado: una prima mínima viable por debajo de la cual gestionar una póliza cuesta más de lo que generará. En términos de economía unitaria, el umbral es el coste de servicio, y determina la asequibilidad mucho antes de que un actuario toque la tarifa.

ATENDIDOS OFERTA ESTÁNDAR BRECHA DE PROTECCIÓN EL UMBRAL DE COSTE MENOR COSTE DE SERVICIO Lo que un hogar pagará por la cobertura que realmente necesita se convierte en mercado Hogares, ordenados por la prima que necesitan →

Esquema ilustrativo, no a escala. La brecha empieza donde termina la viabilidad económica, mucho antes de que termine la necesidad. Al bajar el umbral, los hogares entre ambas líneas discontinuas se convierten en un mercado al que se puede atender, sin cambiar nada del riesgo subyacente.

¿Quién vive al otro lado de esa línea? Algunos hogares no pueden pagar. Muchos más sí podrían, pero no necesitan el paquete estándar: el trabajador de plataforma cuya cobertura debería seguir unos ingresos irregulares; el contratista que necesita seis meses de protección, no un compromiso de por vida; el hogar que recortó su cobertura y recuperaría una parte menor; la pequeña empresa que no compra nada porque nada está dimensionado para ella. Ninguno es inasegurable. No es rentable atenderlos con el tamaño y la forma de cobertura que necesitan: un problema distinto y mucho más fácil de resolver.

Por eso las campañas de concienciación rara vez cierran por sí solas una brecha de protección. En la encuesta de Swiss Re, el precio fue una de las principales barreras para contratar cobertura, por delante de la falta de interés.6

El umbral no se construye solo con dinero

La altura del umbral procede de tres capas, y solo la primera parece dinero.

Gastos generales que se comportan como estructura

Están integrados en la forma de trabajar, así que no se ajustan al volumen ni a un mal año. Puede vender un edificio, subarrendar una planta o cancelar un alquiler. No puede vender un proceso.

Sistemas y procesos heredados, que fijan tanto el ritmo como el coste

Tiempo para cotizar, emitir, cambiar un beneficiario o pagar. El cliente no experimenta un ratio de gastos: experimenta la espera. En una encuesta de 2026 a 250 directivos de seguros de Reino Unido y Estados Unidos, el 44% declaró ciclos de liquidación de más de 60 días, con una media de 17 fuentes de datos para los procesos de primas.9

El tiempo que se tarda en decidir y actuar

La capa más silenciosa y más cara. Incluso con dinero y tecnología disponibles, la decisión tarda cuatro trimestres entre comités, prioridades y una cartera de cambios ya saturada. Esta capa está hecha de personas y de los incentivos bajo los que trabajan. Es el tema de la Parte 2.

La altura del umbral y, con ella, el tamaño de la brecha de protección dicen muy poco de los clientes. Son el resultado de esas tres capas: la estructura del negocio, lo que permiten sus sistemas y el tiempo que tardan sus personas en decidir. Baje una y el umbral descenderá; baje las tres y descenderá mucho. Eso permite flexibilizar el coste del producto: cobertura ajustable cada mes, vinculada a un encargo en vez de a un empleo, que cueste S$9 y siga siendo rentable. El riesgo es el mismo. El mercado al que se puede atender crece.

05El molde: capacidad de personalización

El umbral decide a quién puede atender una aseguradora de forma rentable. El molde decide qué puede ofrecerle, y lo definen las mismas tres capas.

Un producto que tarda dieciocho meses en desarrollarse, sale con una sola forma y se retarifica una vez al año funciona como un molde. Lo mismo ocurre con todo lo que lo rodea: reglas de suscripción, atención, gestión de siniestros, integración con socios e informes están ligados de forma rígida al producto para el que se crearon; cambiar su forma exige rehacer la operación a mano. Todo cliente que no encaja queda fuera o recibe algo que no se ajusta a él. Lo segundo es más habitual y más dañino que lo primero.

El sector estandarizó por una buena razón. Durante casi toda su historia, asequibilidad y personalización tiraron en direcciones opuestas: cada variante era un desarrollo, cada desarrollo tenía un coste y una forma única para todos era el único modo de mantener bajo el umbral. Ese compromiso procedía del diseño del motor. Un motor construido de una pieza debe reconstruirse para crear otra forma. Un motor modular —cobertura, reglas, precio, elegibilidad, canal, atención y siniestros— crea una forma nueva ensamblando componentes, y la centésima cuesta aproximadamente lo mismo que la primera. Otros sectores lo llaman personalización masiva, un término acuñado a finales de los ochenta; siempre fue más un logro de diseño que de gasto.14 Hoy está al alcance del seguro, porque una póliza es, de principio a fin, un conjunto de reglas. La Parte 2 explica cómo es ese motor.

La mayoría de los negocios de consumo ya desarrolla y fija precios de forma dinámica: observar, aprender, cambiar la oferta y observar otra vez. El seguro dispone de algunos de los datos de comportamiento más ricos de cualquier sector y utiliza pocos para dar forma a lo que vende. Cuatro palancas lo cambiarían.

Poner precio a lo que las personas hacen, no a lo que declararon una vez

Un riesgo de automóvil tarificado con un formulario de hace tres años es una conjetura con decimales. La telemática es el ejemplo conocido; la misma lógica sirve para salud, pymes y viajes.

Amplía quién puede ser cliente: recompensa el buen riesgo, tarifa de forma justa el peor y da motivos para interactuar más de una vez al año.
Ensamblar coberturas a partir de componentes

En la encuesta de Swiss Re, más de nueve de cada diez consumidores dijeron que no querían una póliza de vida pura por sí sola. Reembolso médico, indemnización diaria por hospitalización y enfermedades graves fueron las coberturas complementarias más populares.6

Amplía quién puede ser cliente: una aseguradora que configura componentes puede dimensionar una póliza para un encargo, una temporada o un hogar.
Una contratación medida en minutos

Sin volver a introducir datos, con lenguaje claro y un precio que aparezca mientras al cliente todavía le importa la pregunta que lo motivó.

Amplía el valor de cada cliente: la atención es el activo más fugaz del embudo comercial y el único para el que nadie constituye reservas.
Detectar que el cliente se irá antes de que se vaya

El abandono da señales con meses de antelación: cambian los pagos, una llamada de atención sale mal, cesa la interacción. La mayoría de las aseguradoras se entera en la renovación, justo cuando ya no se puede hacer nada.

Amplía el valor de cada cliente: toda póliza perdida debe recuperarse pagando de nuevo el coste completo de adquisición.

Singapur ya ha realizado parte de este experimento y ha publicado el resultado. En 2025, los canales directos digitales generaron el 10,0% de todas las nuevas pólizas de vida vendidas y el 1,2% de las primas ponderadas de nuevo negocio.13 La cifra dice dos cosas. Los clientes compran protección sin ayuda y a escala cuando es sencillo y rápido: una de cada diez pólizas nuevas ya se compra así. Y compran algo pequeño porque la oferta digital solo incluye productos pequeños y sencillos. Nadie sabe aún si contratarían una póliza mayor o mejor adaptada, porque no se les ha ofrecido. La proporción describe más la oferta que al cliente y muy probablemente apunta a un mercado mucho mayor.

Las cuatro palancas necesitan lo mismo: observar lo que ocurre, decidir y cambiar el producto con rapidez; precisamente lo que impiden las tres capas del umbral. No significa tarificar sin supervisión. Un producto configurable sigue sujeto al registro regulatorio, a las pruebas de equidad y a reservas para sus riesgos de cola. Cambian el coste y el tiempo de cada variante, no las reglas que debe cumplir.

06Los demás ya movieron ambas palancas

El consuelo habitual es que todos los sectores tradicionales son lentos. Los hechos dicen otra cosa. Todo negocio que vende al público tiene el mismo problema de costes fijos: alguien debe recibir el pedido, gestionar el dinero, atender la cuenta y resolver los problemas; cuesta aproximadamente lo mismo con una transacción grande o pequeña. Todos tenían un umbral y vendían un paquete estándar. Uno a uno bajaron el umbral y rompieron el molde, y todos podían decir cuánto costaba una unidad de su propio trabajo.

SectorAsequibilidad: bajó el umbralPersonalización: se rompió el moldeCoste unitario medido
TelecomunicacionesDe contrato mensual a recarga prepago y facturación por segundoDe un plan para todos a planes configurados en una aplicaciónCoste por abonado
Comercio minoristaDe pedido mínimo a un solo artículo de bajo valor, al día siguienteDe surtido fijo a ofertas personalizadas para cada compradorContribución por pedido
BancaDe saldo mínimo a cuentas sin mínimo y transferencias casi gratuitasDe catálogo de sucursal a crédito dimensionado con los datos del clienteCoste por cuenta
AerolíneasDe ruta rentable a asientos tarificados según demanda en tiempo realDe tarifa única a tarifas desagregadasCoste por asiento-kilómetro
SegurosUna prima que compense emitir: prácticamente sin cambiosProductos anuales con formas fijas: prácticamente sin cambiosRatio de gastos, un porcentaje de las primas

Cuatro sectores movieron ambas palancas. Los cuatro saben cuánto cuesta una unidad de su propio trabajo. El seguro mide un porcentaje de las primas.

Las telecomunicaciones son la analogía más cercana, porque movieron ambas palancas a la vez. El prepago bajó el umbral: quien no podía comprometerse con un contrato compraba diez dólares de saldo y esa misma tarde ya era abonado. Los planes flexibles rompieron el molde: datos, minutos y extras configurados por el cliente y cobrados por uso. Bajó el coste por abonado mientras crecía el número de posibles abonados, y lo hicieron operadores tradicionales con sistemas de facturación tan antiguos como cualquier sistema de administración de pólizas. La analogía es operativa, no de riesgo —un operador no soporta riesgo de cola; una aseguradora sí—, pero ni el umbral ni el molde trataban de ese riesgo.

El seguro se mide de otra manera. El ratio de gastos baja cuando suben las primas, así que puede mejorar en un año en que empeora el trabajo; además, incluye comisiones y adquisición junto al coste de gestionar la póliza.10 Indica el peso del negocio, no si compensa emitir la siguiente póliza. Se está utilizando una báscula como regla. El informe mundial de seguros de Bain de 2026 lo muestra desde otro ángulo: las primas directas emitidas se duplicaron en la última década, mientras el ratio de gastos solo bajó un punto porcentual.11

Busqué la otra cifra: un coste publicado de atender una póliza durante un año, seguido a lo largo del tiempo como el comercio mide el coste por pedido. No encontré ninguno para ningún mercado. Esa ausencia es el hallazgo.

Y esta es la mitad favorable del ciclo

14%
Rentabilidad sobre fondos propios mundial en seguros generales, 2025
11,4%
Previsión para 2026
7,7%
Proyección para 2028

Fuente: Swiss Re Institute, sigma, julio de 2026.12

Ese máximo se apoyó en subidas de tarifas, un año benigno en catástrofes y rendimientos de inversión más altos: más en el ciclo de precios y el mercado de bonos que en el modelo operativo. Swiss Re prevé un crecimiento real total de primas del 1,3% en 2026, frente al 3,9% de 2025.12 El viento a favor se desvanece y nada de fondo ha cambiado.

El sector lo sabe. En una encuesta de KPMG a más de 250 líderes de seguros, tres cuartas partes esperaban reducir costes al menos un 10% para 2030; solo una cuarta parte calificó sus iniciativas de transformación como muy exitosas.15

Mientras tanto, el cliente, que compra en esos otros cuatro sectores, ha aprendido a medir en días.

40,7
media de días hasta el pago final en siniestros de hogar de EE. UU., J.D. Power 202616
FRENTE A
5
días: plazo de pago que espera el 82% de los consumidores de EE. UU.17

Nadie formó esa expectativa comparando aseguradoras entre sí. Queda una pregunta que nadie en el edificio puede responder.

07El punto ciego

Nuestro sector pone precio a cosas que nadie más tocaría: una vida, un portacontenedores en una zona de guerra, el lanzamiento de un satélite, las manos de un pianista, una técnica de ciberextorsión aún no inventada. Las cotizamos con tres decimales, constituimos reservas, las reaseguramos y las sometemos a pruebas de estrés frente a sucesos de uno en cien años.

Hay un riesgo al que el sector nunca ha puesto precio: el suyo.

Mortalidadcon tres decimales Catástrofesuno en 200 años Ciberriesgopor vector de ataque Marítimopor ruta y casco Automóvilpor código postal y kilometraje Longevidadpor cohorte LOS RIESGOS DE NUESTRO LADO DE LA MESA SIN PRECIO El radar no puede ver su propio mástil.

Los riesgos de crédito y de mercado tienen modelos, comités y capital para cubrirlos. La categoría a la que el sector nunca ha dirigido el instrumento es el conjunto de riesgos de su propio lado de la mesa.

La prueba es sencilla. Pida al equipo actuarial la probabilidad de que un no fumador de 42 años fallezca en el año: responderá en segundos, con tres decimales e intervalo de confianza. Pregunte después el coste total de mantener vigente la póliza de esa misma persona durante doce meses: atención, cobro, cambios, comunicaciones y renovación. Una pausa. Un rango. Una promesa de responder más adelante.

Son tres riesgos y, juntos, explican por qué el umbral está donde está y por qué nunca se ha roto el molde.

Primer riesgo
El coste del trabajo

Lo que cuesta crear, vender, administrar y pagar una póliza: el coste de servicio que fija el umbral. Rara vez se mide y, por tanto, rara vez se gestiona. En la misma encuesta de 2026, las aseguradoras indicaron que el 14% del presupuesto operativo —aproximadamente uno de cada siete dólares— se destina a corregir errores de procesos manuales.9 Una aseguradora no puede saber cuán asequible podría ser un producto si ignora cuánto cuesta gestionarlo. Si un cliente nos presentara una pérdida recurrente así, la excluiríamos expresamente.

Segundo riesgo
El coste del negocio que nunca se suscribió

Un riesgo rechazado aparece en las estadísticas. Un cliente al que no se pudo atender porque su póliza era demasiado cara de emitir a esa escala o tenía una forma inadecuada no aparece en ninguna parte. Ninguna cuenta de aseguradora incluye una línea para el mercado al que no pudo llegar; por eso la mayor cifra de este artículo, la brecha de protección, es invisible en los informes con que el sector se dirige.

Tercer riesgo
El coste de la decisión que no se tomó

Cada trimestre en que no se baja un umbral, no se adapta un producto o se aplaza una decisión se valora en cero. Ninguna cuenta de gestión cobra la demora, ningún documento de comité incluye el coste de esperar y ninguna bonificación se reduce por ello. La demora es el único insumo gratuito del negocio, y lo gratuito se consume.

Toda aseguradora tiene una política de suscripción: cientos de páginas aprobadas por comité que definen qué riesgos no aceptará. También tiene una segunda política que decide a qué personas no puede permitirse atender. Nunca se redactó ni aprobó y nadie sabe decir qué contiene, porque está hecha de esos tres riesgos sin valorar que se acumulan en silencio.

Entonces, ¿por qué persiste?

La objeción justa es que nada de esto está oculto. Cualquiera con un año dentro de una aseguradora podría enumerar los tres riesgos de memoria. Persiste porque el sistema rara vez lo exige. Ningún regulador lo requiere, ningún estado financiero lo revela y ningún auditor lo comprueba. Cuando alguien dentro lo ha preguntado —y suele haberlo hecho—, la respuesta no tenía destino: ni estándar, ni referencia comparativa, ni comité responsable.

Lo que lo mantiene es que cada persona en la sala se evalúa por algo completamente distinto. Ya no es un problema tecnológico. La Parte 2 aborda esa causa raíz y el único motor al que las cinco personas que están detrás podrían decir que sí.

Todo riesgo parece un riesgo desde lejos. Aquel dentro del que uno está parece simplemente la forma de hacer las cosas.

Aléjese lo suficiente para ponerle una cifra y se convertirá en algo que puede cambiar. Como dijo Daniel Kahneman: «Lo que ves es todo lo que hay».18

Ponemos precio al mundo entero con tres decimales. A los tres números que deciden a quién podemos proteger —el coste de nuestro trabajo, el mercado al que no llegamos y el precio de esperar— nunca les hemos puesto precio.

Asegurados contra todo, menos contra esto.

Antes de leer la Parte 2: una auditoría de tres preguntas

Respóndalas para su propia organización.

  1. ¿Cuál es el coste total de administrar una póliza durante un año? ¿Lo sabemos, tardaríamos una semana en averiguarlo o no lo medimos?
  2. ¿Cuánto tardamos en poner un nuevo producto a la venta, desde la decisión hasta la primera venta? ¿Semanas, varios trimestres o tendríamos que comprobarlo?
  3. ¿Cuántas de las bajas del año pasado podríamos haber anticipado y en cuántas actuamos?

Si dos o más respuestas fueron «no lo medimos», ha encontrado el punto ciego y forma parte de la mayoría. Un diagnóstico operativo con nuestro equipo identifica los flujos de mayor volumen y el coste de cada uno: de ahí sale la primera de estas cifras.

Solicitar un diagnóstico operativo

Qué responde la Parte 2

La conclusión evidente es que se trata de un problema de ingeniería: el motor se construyó de una pieza y alguien debería reconstruirlo por módulos. El sector ya ha llegado antes a esa conclusión. Eso pretendían todos los programas de sustitución del sistema central de los últimos veinte años, y muchos siguen en marcha.

He pasado mi carrera dentro de grandes instituciones de distintos sectores, y los programas que se atascaron rara vez lo hicieron por la ingeniería. Se atascaron en la sala donde se decidía: cinco personas capaces, cada una con una excelente razón, ninguna equivocada. La Parte 2 trata de esas cinco y del único motor al que todas podrían decir que sí: modular sin reconstrucción, porque se sitúa junto a lo que ya existe. Termina con una página que presenta estos tres riesgos ante las cinco a la vez. Una advertencia: una de esas cinco personas es usted.

A continuación en esta serie

Parte 2: Las cinco personas y el único motor

Toda decisión importante sobre cómo trabaja una aseguradora pasa al menos por cinco sillas. Ninguna está equivocada, y por eso nada avanza. Después, el único motor al que las cinco podrían decir que sí y la página que pone ante ellas el umbral de la aseguradora, su molde y el mercado al que no llega.

Conclusiones clave

  1. La turbulencia es la demanda. Inflación, aumento del coste médico y cambio laboral por la IA llegan a la cartera como riesgos de salud, automóvil, ingresos y vida.
  2. La necesidad aumenta en tiempos turbulentos mientras la cobertura cae. La brecha crece cuando más se necesita protección.
  3. Los clientes hacen tres preguntas sencillas: ¿se adapta?, ¿puedo contratarlo?, ¿me pagarán? Detrás están la asequibilidad y la personalización, que juntas determinan qué parte del mercado puede atender una aseguradora.
  4. La asequibilidad es el umbral: la prima mínima por debajo de la cual emitir una póliza no es rentable. Su altura depende de gastos estructurales, del ritmo de los sistemas heredados y del tiempo para decidir. Excluye a quienes necesitan algo menor o más personalizado que la oferta estándar.
  5. La personalización es el molde, definido por las mismas tres capas. Una de cada diez pólizas nuevas de vida de Singapur se compra por internet, por el 1,2% de las primas: apetito real y una oferta que apenas empieza a atenderlo.
  6. Ambas se atascan en riesgos que el sector nunca ha valorado: el coste de su propio trabajo, el negocio que nunca suscribió y la decisión que no tomó.
LL
Lex Lee
Socio principal, Gangkhar

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Fuentes

Texto del autor. La investigación, la comprobación de fuentes y los gráficos se prepararon con ayuda de IA; cada cifra se rastreó hasta su publicación original. Las notas indican cuándo una cifra procede de un proveedor o una encuesta, en lugar de un regulador.

  1. Ministry of Manpower, Labour Market Report First Quarter 2026, 15 de junio de 2026: despidos, reducciones de plantilla o contratación relacionadas con la IA y adopción de IA por sector, stats.mom.gov.sg.
  2. Ministry of Health, «New requirements for Integrated Shield Plan riders to strengthen sustainability of private health insurance and address rising healthcare costs», 26 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de abril de 2026 para las nuevas coberturas adicionales, moh.gov.sg.
  3. WTW, 2026 Global Medical Trends Survey (346 aseguradoras, 82 países; trabajo de campo entre junio y julio de 2025), datos declarados por aseguradoras, wtwco.com; comunicado de WTW Singapur, noviembre de 2025, wtwco.com.
  4. General Insurance Association of Singapore, resultados anuales del sector de 2025, 25 de marzo de 2026, gia.org.sg.
  5. Life Insurance Association Singapore, Protection Gap Study 2022, comunicado del 8 de septiembre de 2023 (singapurenses y residentes permanentes económicamente activos de 20 a 69 años con al menos una persona a cargo; los trabajadores de plataformas incluyen conductores de transporte privado y taxi y repartidores).
  6. Swiss Re Institute, Asia Life & Health Consumer Survey 2025 (más de 12.000 consumidores, 12 mercados), julio de 2025, swissre.com (PDF); véase también Insurance Business, 29 de julio de 2025, insurancebusinessmag.com.
  7. Swiss Re Institute, brechas de protección sanitaria y por fallecimiento en Asia, 2024, en términos equivalentes de primas en 12 mercados, según la fuente anterior.
  8. Swiss Re Institute, Natural Catastrophe Insurance Resilience Index, 2026 (datos de 2025), según Insurance Business, 5 de junio de 2026, insurancebusinessmag.com.
  9. AutoRek, Insurance Operations & Financial Transformation 2026 (250 directivos de seguros, Reino Unido y EE. UU.), encuesta publicada por un proveedor, 18 de marzo de 2026, businesswire.com.
  10. McKinsey & Company, «How AI will reshape the economics of insurance», 23 de julio de 2026. El ratio de gastos estándar de seguros generales incluye comisiones y costes de adquisición.
  11. Bain & Company, Global Insurance Report 2026, 20 de julio de 2026, bain.com.
  12. Swiss Re Institute, sigma, World insurance in 2026, julio de 2026: rentabilidad mundial sobre fondos propios en seguros generales y crecimiento real de primas; según Carrier Management, 13 de julio de 2026, carriermanagement.com.
  13. Life Insurance Association Singapore, resultados del sector del cuarto trimestre de 2025, 11 de febrero de 2026, lia.org.sg.
  14. S. Davis, Future Perfect, Addison-Wesley, 1987, donde se acuñó «personalización masiva»; B. J. Pine II, Mass Customization: The New Frontier in Business Competition, Harvard Business School Press, 1993.
  15. KPMG, Insurance transformation: The new agenda, julio de 2025 (más de 250 líderes de seguros), encuesta sectorial, kpmg.com.
  16. J.D. Power, 2026 U.S. Property Claims Satisfaction Study, 17 de marzo de 2026, jdpower.com.
  17. Encuesta a consumidores de Vitesse (EE. UU.), según Carrier Management, 24 de enero de 2024, carriermanagement.com.
  18. D. Kahneman, Thinking, Fast and Slow, Farrar, Straus and Giroux, 2011.